La negociación que se prepara sola, mal
No hace falta ser una gran empresa para negociar mal — un socio, un proveedor, un contrato. La diferencia entre un buen y un mal resultado casi nunca es la habilidad para hablar. Es la preparación que se hizo antes de sentarse a la mesa.
El problema
En cualquier negociación —con un socio, un proveedor, un inquilino— existe una tentación fuerte: quedarse con la opción que da más tranquilidad inmediata, aunque no se haya analizado con números qué pasa en cada escenario posible. Esa opción suele sentirse prudente. No siempre lo es.
"La opción que más tranquilidad da hoy no siempre es la que más conviene mañana."
Un caso aplicado
Un socio de una empresa en etapa temprana enfrentaba una renegociación de participación societaria con su contraparte. Instintivamente, favorecía la opción que sonaba más protegida — la que minimizaba el riesgo de quedar en desventaja si algo salía mal.
Al modelar los escenarios con el método estructurado, se comparó cada opción contra el BATNA real de ambas partes — no contra lo que cada uno quería creer que el otro aceptaría.
El análisis mostró algo que la intuición no había detectado: la opción "protegida" solo resultaba superior en el escenario en que el negocio dejaba de ser sostenible — es decir, ganaba solo cuando ya había perdido todo lo demás.
Con ese hallazgo, se diseñó una tercera opción, superadora en la mayoría de los escenarios razonables, que la preparación instintiva nunca hubiera encontrado.
El instinto no es inútil en una negociación. Pero decide mejor cuando ya se preparó con estructura, no en lugar de prepararse.
Aplicalo a tu negocio
"Lo que pasa si no llegamos a un acuerdo" necesita un número, no una sensación.
O simplemente se siente más segura que las demás.
O solo preparaste el argumento para cuando salen bien.
Preguntas frecuentes
Best Alternative To a Negotiated Agreement — la mejor alternativa disponible si la negociación en curso no llega a un acuerdo. Es un concepto central del método de principios desarrollado en Harvard (Fisher, Ury y Patton) y es, en la práctica, la referencia contra la que debería medirse cualquier propuesta antes de aceptarla o rechazarla.
No — el mismo marco aplica a cualquier negociación puntual: un socio, un proveedor, un contrato de alquiler, una renegociación salarial. La escala cambia; la estructura de preparación es la misma.
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La negociación estructurada es uno de los más de 15 marcos que conectamos en cada proceso — dentro y fuera del ciclo de planificación estratégica. Conversemos sobre la tuya.